Anedora me dijo que del dolor sólo podía salir belleza. Por eso los partos eran sufridos y los poetas mártires.

Mi vida vagaba con mayor o menor tristeza entre caminos de nadie que por alguna razón se cruzaban entre sí, dejándome sola ante el peligro que toda decisión encierra. No veía mucho más inteligente quedarme quieta ante tal encrucijada, alimentado mi dilema sin actuar o dejándome empujar por los alisios sociales. Así que tras vacilar unos minutos respiré hondo y me puse en marcha, caminando firme, que es la única manera de llegar a donde quiera que uno vaya. "Alguna decisión es siempre mejor que ninguna decisión" pensaba. Y no se cuánta belleza o dolor pueda tener este zigzagueante trayecto, pero si no la tiene, me la invento, y vuelta a crear.

2 comentarios:

  1. la frase de "alguna decisión es mejor que ninguna decisión" es posible que me la acabe tatuando en la frente.

    perdona mi poca sutileza, pero... ¿dónde coño te habías metido?
    fuera donde fuera, qué alegria leerte de nuevo.

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  2. Joder, cosas así dan ganas de volver a escribir sin necesidad de versos. Genial.

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Me gustan las palabras bonitas, pero me encantan las críticas constructivas. Ambas son bienvenidas.